FRED GUILLAUD

EL TURISTA PERMANENTE – RETRATO DE UNA CIUDAD

/EMERGENTE

En Barcelona -ciudad que vive y capta con la sorpresa del turista permanente, desde hace más de 15 años- apunta y dispara con precisión, tanto la excelencia arquitectónica que reivindica la ciudad así como los efluvios de libertad que esta emana espontáneamente .

Transforma lo cotidiano de paredes, objetos y movimientos, en una materia prima de excepción con el fin de producir imágenes en las que superpone siluetas de unas mujeres mayores con la de una torre moderna, y los viejos estampados de sus vestidos con el sabio diseño de la fachada. Por suerte, la ciudad y sus usuarios son generosos en coincidencias visuales fértiles, ya sean en la intensidad de los flujos y de los edificios o en los litorales de una capital abierta a prácticas recreativas fotogénicas.

Es aquí donde el reflejo preciso del sol sobre los cuerpos bronceados, un tatuaje llamativo, una geometría repetitiva de los pliegues de la piel o de los bañadores, entran con mucho gusto a formar parte del campo que el fotógrafo dedica a la ilustración de la su ciudad de adopción.