MARA HARO

PHILIAS

/EMERGENTE

A partir de la edad clásica, la represión ha sido el método fundamental de relación entre el poder, el conocimiento y la sexualidad. La entrega a los placeres se manifiesta incompatible con la dedicación al trabajo desde una concepción capitalista. Por tanto, el sexo ha sido limitado a su función reproductora. Cualquier forma de deseo que tuviera como objetivo final otro se ha considerado, desde entonces, una perversión en primer lugar; después una desviación y, finalmente, una parafilia. Definir los intereses sexuales específicos como patológicos ha llevado la pérdida de los derechos civiles y sociales, el internamiento y, incluso, la muerte.

Hoy día, a las parafilias se las ha sustituido por los “trastornos parafílico” en la última edición del manual de referencia mundial en psiquiatría, y hablar de estas sigue siendo un tabú; incluso, cuando un estudio reciente afirma que casi la mitad de la población muestra interés en comportamientos sexuales considerados anómalos y que hasta el 33% de la población les ha llevado a cabo en alguna ocasión.

Philias es una investigación visual en torno a las prácticas eróticas donde la mayoría de las personas que aparecen escenifican sus hijas reales. En esta, las estigmatizaciones y las patologías no tienen cabida.